El ascenso de Escipión es mi traducción del inglés (es decir, de Rosina Iglesias) de Scipio Rising del autor independiente Martin Tessmer. Otras traducciones de mi autoría son las siguientes: El blanco es el color más frío, de John Nicholl; La tierra sin mal, El ojo del depredador y Susurros en la noche de Matthew J. Pallamary, y la retraducción de El despertar de Raymond Bolton, entre otros.

Rosina Iglesias traductora y correctora

Mi caricatura, creada por Ailogar.

Presentación del autor

Martin Tessmer es profesor retirado de tecnología instrumental en la Universidad de Colorado y en la Universidad del Sur de Alabama. Asimismo, fue instructor de formación militar en las Fuerzas Aéreas y la Marina de Estados Unidos, centrándose en la instrucción de pilotos de caza. A lo largo de su carrera, publicó diversas obras de no ficción dentro de sus áreas de enseñanza y, desde su jubilación, se dedica a escribir libros como autor independiente sobre su gran pasión: la historia de la antigua Roma.

En la actualidad, Tessmer está escribiendo una saga sobre la historia de Quinto Fabio Máximo Ruliano, el hombre apodado El Noble Bruto, que fue cónsul de Roma en seis ocasiones. A pesar de ello, esta figura histórica es menos conocida que la de su bisnieto Quinto Fabio Máximo Cunctator, debido a que perteneció a la época de la antigua Roma que menos se ha novelado o llevado a la pantalla.

Martin Tessmer es el autor de El ascenso de Escipión, mi traducción del ingles de Scipio Rising

Martin Tessmer en la actualidad (o casi).

Presentación de la novela histórica El ascenso de Escipión

El acenso de Escipión es la traducción del inglés de la novela histórica Scipio Rising, que está ambientada en la antigua Roma, en concreto, en el siglo III antes de Cristo. Este es el primer libro de la saga Scipius Africanus, es decir, Escipión el Africano, el gran estratega militar de la antigua Roma. La saga consta de seis libros y narra la historia de dos de los mejores generales de la antigüedad, el cartaginés Aníbal Barca y el romano Publio Cornelio Escipión.

Como ya nos explica Tessmer al principio, esta es una obra de ficción histórica o de historia novelada, como prefieras llamarla, lo que implica que combina hechos históricos con ficción. No es un libro de texto de Historia, por lo que se ha tomado licencias como la de concebir dos facciones políticas enemistadas para recrear el estado de ánimo de aquella época, a las que da los nombres de Partido Helénico y Partido Latino. Con ello, también ha querido recrear los entresijos de la política actual, que no han cambiado demasiado doce siglos después.

En todo caso, los personajes principales de la novela, los lugares, los acontecimientos, las batallas y las líneas temporales son reales, en el sentido de que aparecen mencionados por alguno de los historiadores reconocidos, tales como Livio, Polibio y Plutarco, entre otros. En los muchos casos en que existen pruebas contradictorias entre los historiadores, Tessmer eligió el «hecho» que mejor se adecuaba al resto de la historia.

 

Escipión es el protagonista de la novela histórica El ascenso de Escipión, mi traducción del inglés
La clemencia de Escipión, de Giovanni Battista. Walters Art Museum.

 

Dificultades del proceso de traducción del inglés al español

Antes de empezar a valorar el trabajo de traducción del inglés de esta novela histórica, quiero señalar que he disfrutado de lo grande sumergiéndome de nuevo en la antigua Roma, algo que me apasiona, aunque por primera vez con el papel de traductora y no de lectora. Son muchas las novelas y sagas que he devorado sobre Roma, aunque en su gran mayoría se centran en la época en que dejó de ser una República para convertirse en un Imperio. La figura de Cayo Julio César es la que más se ha novelado y llevado a la pantalla desde que Shakespeare escribiera su tragedia Julio César.

Centrándonos en la historia de mi traducción, El ascenso de Escipión nos presenta a los personajes principales, míticos para todo apasionado de la historia de la antigua Roma: el propio Escipión, su eterno rival cartaginés Aníbal, además de Catón y Fabio Máximo. En esta historia, los personajes secundarios adquieren un gran protagonismo por su personalidad: Pomponia, Emilia y Laelio.

 

Aníbal des uno de los protagonistas de la novela histórica El ascenso de Escipión

Anibal en Italia. Parte del fresco de Jacopo Ripanda en el Museo Capitolino de Roma.

 

Por cierto, quienes hayáis leído la trilogía de Santiago Posteguillo sobre Escipión, que he repasado mientras traducía, os habréis dado cuenta de que al Cayo Lelio de Posteguillo lo he llamado Laelio. Fue una decisión a la que le di muchas vueltas. Demasiadas. Incluso después de haber entregado la traducción. En El ascenso de Escipión, este personaje tiene más peso que en el del gran novelista valenciano, por lo que la traducción del inglés Laelius por Lelio, a secas, me parecía un nombre insulso para él. Pensé en dejarlo en latín para darle más fuerza, pero en ese caso debería hacerlo con los demás personajes, ya que en inglés a todos los personajes históricos de la antigua Roma los conocen por su nombre en latín, y así es como aparecen en la versión original. Bueno, lo que acabo de decir no es exacto del todo; hay una excepción: el nombre de Marco Antonio se traduce al inglés como «Mark Anthony» por algún motivo extraño que se me escapa. No obstante, en nuestro idioma, los nombres de los personajes históricos se traducen (de momento, ya que eso puede y debe cambiar), por lo que se vería raro uno en latín entre los demás. Y todo este rollazo lo he soltado para explicar por qué lo he llamado Laelio en lugar de Lelio o Laelius. Perdón.

Para compensar la pérdida de latinismos de los nombres propios, los he incorporado en las partes de la domus (la vivienda de los patricios adinerados) y en algunas de las armas, aunque he tratado de no cansar a los lectores. En todo caso, en la novela aparecen armas íberas, cartaginesas, númidas, galas y romanas, así que hay para todos los gustos. En el caso de que aparezca nombrada algún arma con nombre erróneo, echadle la culpa a la traductora, que investigó lo que pudo y en los recursos accesibles por Internet, pero no es infalible. En este sentido, debo agradecer las múltiples páginas, foros y blogs de apasionados por la historia de Roma, que ofrecen muchísima información valiosa que usé a lo largo de todo el proceso mientras traducía y revisaba El ascenso de Escipión.

Otro aspecto que me dio unos poquillos quebraderos de cabeza fue el de las medidas. Pensé en dejar las millas y los pies, hasta que se me ocurrió preguntar al autor si eran millas y pies romanos antiguos o los británicos actuales. Cuando me respondió que todas las distancias y medidas eran las británicas, me liberé del peso de la duda y decidí ponérselo igual de fácil a los lectores de la traducción al español que a los de la versión en inglés. Por eso, las medidas aparecen en kilómetros, metros y centímetros. Y, en este punto, no puedo dejar de dar las gracias a quienes estén detrás de la página https://www.metric-conversions.org/, que me sacó de muchos apuros.

Otras dudas que me surgieron a lo largo de la traducción del inglés y que consulté con el autor fueron, por ejemplo, si era un error que a un caballo que denominaba «stallion» (semental en español) lo mencionara en varias ocasiones como «she» o «her». Resultó que en principio era una yegua y cambió de opinión en el último momento. Lo extraño es que ninguno de los correctores de la versión en inglés se diese cuenta de ese descuido. Este error y otros sin importancia que fui encontrando ya se han modificado en la versión original.

Como bien sabe toda persona que se dedique a traducir de inglés a español, hay que tener especial cuidado con los gerundios de posterioridad, que son incorrectos en nuestro idioma, y los participios. Un ejemplo de gerundio que no funcionaría traduciéndolo literalmente está en el propio título, Scipio Rising. Las opciones «Escipión ascendiendo» o «Escipión ascendiente» eran incorrectas gramaticalmente, por lo que, de dos únicas palabras en el título en inglés, se pasó a cuatro en español: El ascenso de Escipión. Esto ocurre continuamente entre los dos idiomas, ya que el inglés es más sintético que el español. Es ese el motivo por el que las traducciones del inglés son más extensas que las versiones originales.

Y, como hablar del título me hace pensar en la cubierta (es el nombre correcto para lo que el común de los mortales llama «portada»), no quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer que se me haya incluido debajo del nombre de Martin Tessmer. Lo de aparecer en la cubierta es una lucha de los traductores editoriales por que se nos reconozca nuestra labor, ya que somos los autores de la traducción.

Por cierto, aquí tenéis la portada (o, mejor dicho, cubierta).

Cubierta de la traducción del ingles de la novela histórica El ascenso de Escipión de Martin Tessmer

Cubierta de la edición en español en la que aparece mi nombre.

Trama de El ascenso de Escipión

Con respecto a de qué trata la novela cuya traducción del inglés te estoy presentando aquí, creo que ya te lo habrás imaginado si estudiaste las guerras púnicas en el colegio o si has leído sobre ellas. En este primer libro de la saga, veremos cómo Aníbal tuvo en su mano la destrucción de Roma antes de que se convirtiese en el imperio que tan bien conocemos. No digo nada más por si desconoces esa parte de la Historia, para no destriparte la trama principal de la novela…

En esta obra, tenemos a un Publio Cornelio Escipión adolescente que no siente inclinación por la vida militar y política, sino por la académica, pero que se ve obligado a seguir la tradición familiar por imposición paterna. Como contraposición, la novela comienza con un Aníbal ansioso por dedicarse a lo mismo que su padre, Amílcar Barca, general del Ejército cartaginés en Iberia, quien le inculca el odio por Roma desde su más tierna infancia.

El tercer personaje joven de relevancia es Marco Porcio Catón, al que se lo conocerá siglos después como «Catón el Viejo» para diferenciarlo de su bisnieto de mismo nombre, «Catón el Joven», que será el eterno adversario político de Cayo Julio César.

Por último, tenemos al personaje que realmente llevaba las riendas de la política romana en aquel momento, Quinto Fabio Máximo, el hombre con más poder dentro del Senado debido a su carácter y a su pasado como senador y general siempre victorioso… hasta la llegada de Aníbal a territorio italiano.

No voy a desvelar nada más. Simplemente, mencionaré que me sorprendieron los personajes femeninos, Pomponia y Emilia, que tienen más peso en la historia de lo que cabría esperar por la época que se narra.

Estilo narrativo de El ascenso de Escipión

Lo primero que me llamó la atención antes de empezar a traducir del inglés esta novela histórica fue que la narración está escrita en presente, excepto en las escenas en las que un personaje está recordando lo que acaba de suceder. Lo más corriente es narrar la ficción histórica en pasado simple, por lo que en esta novela da más la impresión de estar viviéndolo y sufriéndolo in situ.

El narrador describe en tercera persona y en cada escena va cambiando la perspectiva de la historia entre los distintos personajes para que tengamos la visión completa de todos los frentes, tanto desde el punto de vista de los generales como de los legionarios.

La narración sigue una línea temporal con grandes saltos, ya que transcurren varios años. No obstante, en algunas escenas, se vuelve a un pasado cercano en varias ocasiones para que el narrador nos explique el mismo suceso desde distintos puntos de vista.

Como esta no es una reseña, sino un prólogo, no me extiendo más en este sentido. Prefiero dejar esa tarea a los reseñadores expertos. Cada uno a lo suyo…

Mapas que aparecen en la novela

Para finalizar, os dejo los mapas que aparecen en la novela por si la leéis en formato electrónico y no se visualizan correctamente (yo no veo nunca nada en los mapas en estos casos, incluso con las gafas de la presbicia puestas; he puesto tres negaciones en la frase, así que espero que haya quedado claro, ja, ja, ja).

Mapas de los escenarios

Todos los mapas que aparecen en la novela los diseñó Martin Tessmer y, por eso, fue quien los tuvo que modificarlos por medio de mi traducción del inglés al español. Yo le envié los textos en español y él los modificó en las propias imágenes, aunque hubo que solventar algún error que otro debido a su desconocimiento de nuestro idioma. Las convenciones tipológicas, que son distintas en los dos idiomas al respecto de los gentilicios, se resolvieron en un par de correos electrónicos. El único otro inconveniente que surgió fue el de las ausencias de las tildes en el inglés (y en su teclado), pero se solucionó sin mayor problema, como se puede comprobar.

Al respecto de este mapa, a la península se le ha llamado Iberia debido a que este es el nombre que recibía hasta que Roma la conquistó en su totalidad, momento en el que le cambiaron el nombre por Hispania. En la época durante la que transcurre esta novela, la frontera romana la marcaba todavía el río Ebro.

Mapas de las batallas dentro de los capítulos

El mapa de la batalla del río Tajo aparece en el primer capítulo, Tres juramentos.

Es correcto tanto el gentilicio «íberos» como «iberos», pero me decanté por el primero en la novela por simples gustos personales. Del mismo modo, se puede decir «baleares» o «baleáricos» para referirse a los habitantes de las islas Baleares, y yo elegí el primer gentilicio.

 

El mapa de la batalla del río Ticinus aparece en el segundo capítulo, Primera sangre. Se trata del primer enfrentamiento entre Aníbal y los romanos en territorio italiano.

 

El mapa de la batalla del río Trebia aparece en el tercer capítulo, Alarma. Entre la batalla anterior y esta transcurrieron pocas semanas.

 

El mapa de la batalla del lago Tramiseno está en el cuarto capítulo, Regreso a casa.

 

Los dos mapas de la batalla de Cannae aparecen en el capítulo siete, Y Cannae. Hay un capítulo anterior titulado Cannae, en el que no hay mapas, de ahí el título de este.

 

Hay dos mapas para esta batalla porque se dividió en dos fases bien diferenciadas. Los dos aparecen en el mismo capítulo.

 

En los capítulos cinco (La artimaña), seis (Cannae), ocho (Recuperando fuerzas) y nueve (El ascenso de Escipión) no aparecen mapas.

Por cierto, el único capítulo cuyo título me dio algún quebradero de cabeza para la traducción del ingles fue el quinto: The Ruse. Podría ser: ardid, treta, estratagema o artimaña, entre otros. No puedo explicar en exceso para no desvelar nada de la trama, pero sí puedo decir que no se trataba de una estratagema militar, sino una forma de engañar al enemigo. O, al menos, así lo entendí yo mientras traducía ese capítulo. Además, es algo bastante recurrente en esta novela, por lo que no era descabellado ponerlo como La artimaña. Y así lo puse.

Por otro lado, también le di bastantes vueltas en la traducción del inglés a si cambiaba en las notas finales los nombres de los libros de los autores históricos (Livio, Polibio, Catón). Solo traduje el de Polibio, Historias, porque los demás aparecen con su título en latín y este estaba en inglés. Lo que sí añadí fue la coletilla «en su versión en inglés» en las notas que mencionan la página de la cual se tomó esa referencia. Con respecto a las demás obras que usó Tessmer para documentarse para esta novela histórica, que no están traducidas al español, decidí dejarlos en inglés. 

Y esto es todo por mi parte. Si te ha entrado el gusanillo de leer mi traducción del inglés, El ascenso de Escipión está a la venta en las siguientes plataformas: Barnes & Noble, Apple, Kobo, Scribd, Tolino, Google Play y Amazon, entre otras.

¡Disfruta de la lectura!

Si deseas usar alguno de los mapas en tu reseña, te agradecería que hagas referencia al libro en el que aparecen o a esta entrada, ya que están registrados.

Muchas gracias por leerme.

Si quieres conocer una de las entradas de este blog que más ha ayudado a mis lectores, te invito a pasarte por Cómo evitar la palabra más vaga que existe: cosas.